Proyecto Europeo “Keep On” sobre patrimonio cultural. Artículo de Rosendo Fernández hoxe no xornal La Región.


Interesante aporte do INORDE co proxecto europeo KEEP ON, aprobado polo programa Interreg Europa (Fondos FEDER), co obxectivo da mellora nas políticas do patrimonio cultural, Hoxe, en La Región.

El 26 de noviembre, el Parador de Santo Estevo –plena Ribeira Sacra- acogió una jornada de difusión de la guía de buenas prácticas y de debate del “Plan de acción del proyecto europeo Keep On”. En primer lugar, para referenciarles, este proyecto europeo Keep On, aprobado a través del Programa Interreg Europa (fondos Feder), tiene como objetivo la mejora de las políticas públicas en el sector del patrimonio cultural, en términos de presentar proyectos de alta calidad con resultados sostenibles e impactos duraderos en el desarrollo regional. La idea del proyecto, en línea con el principio de crecimiento sostenible de la Estrategia Europa 2020, surge por la preocupación sobre la sustentabilidad de los proyectos financiados con fondos públicos que, más allá de la inversión en la rehabilitación y en su conservación, necesitan una estrategia y una planificación previa que garanticen su futura viabilidad.

De todos es conocido que la financiación del patrimonio cultural es uno de los mayores retos con los que se encuentran hoy en día las administraciones, pues resulta evidente que no sólo precisan ejecutar grandes inversiones para su conservación, sino que también necesitan una adecuada gestión posterior para que esa conservación se haga sostenible en el tiempo, con el fin de evitar el destino periódico de fondos públicos. Esta cuestión es de gran importancia para la UE, sobre todo en estos momentos en los que la recesión económica sitúa al patrimonio cultural al final de la lista de prioridades. Se entiende pues que, para hacerlo viable, tanto instituciones como entidades culturales, cuando se ponen a invertir en la conservación del patrimonio cultural, debieran planificar antes la sostenibilidad del proyecto, cara a garantizar su futura viabilidad una vez acabada la financiación pública.

El haber detectado esta carencia común, a la hora de planificar y desenvolver proyectos de inversión en el patrimonio cultural, fue el motivo por el que surgió el proyecto Keep On, con el fin de responder, entre otras, a estas preguntas: ¿cómo las instituciones mantienen su trabajo futuro, obtienen fondos para el funcionamiento futuro del patrimonio y las políticas públicas deben apoyar a los beneficiarios para conseguir la auto sostenibilidad cuando los fondos europeos se acaben? Para ello, bajo el liderato del Inorde como jefe de filas, este proyecto aglutinó socios de regiones de diversos países del sur de Europa, que cuentan con un patrimonio cultural importante, como Polonia, Países Bajos, Croacia, Italia, Grecia y Portugal. El coste total del proyecto, es de 1.370.543 euros, acaba en 2023 y está financiado con fondos Feder.

Estamos en la primera fase de ejecución, que está prevista acabe en junio 2021; en este intervalo de tiempo se realizará un intercambio de experiencias entre los socios participantes con el objeto de identificar buenas prácticas sobre la gestión del patrimonio cultural en cada país, algunas de ellas reflejadas en la guía de buenas prácticas, que se han difundido en la reunión celebrada en el Parador de Santo Estevo. Y otro de los documentos fue la elaboración de un plan de acción que incluya todas aquellas recomendaciones que ayuden a mejorar la política Poctep en materia de patrimonio cultural. En la segunda fase se hará una monitorización en base a los indicadores que se establezcan en el plan de acción, que nos permitirá comprobar los resultados de las acciones propuestas.

Desde el inicio del proyecto fue clave contar con un grupo de partes interesadas que aportasen conocimientos y experiencias en la gestión de proyectos en base al patrimonio cultural, tanto material como inmaterial. Siempre con la perspectiva de hacer partícipes a los actores locales, analizando conjuntamente la situación del patrimonio cultural ourensano de cara a incorporar las conclusiones al documento global, que servirá de guía de buenas prácticas y de ejemplo del plan de acción para la sostenibilidad de proyectos que se acometan en el futuro.